EN EL MANEJO DE ESCOMBROS CALI ESTÁ RAJÁNDOSE
COMUNICADO DE PRENSA

En el área de la ciudad de Santiago de Cali y en sus sectores adyacentes, que forman prácticamente
su área metropolitana, todos los días se calcula que se generan más de 2.500 m3
/día de Residuos de Construcción y Demolición (RCD), anteriormente llamados escombros, lo que se convierte a groso modo en 75.000 ton/mes y casi 1.000.000 de ton/año; sin embargo, en la ciudad no se evidencia
una política efectiva y consecuente con el tamaño del problema, ni autoridad que regule la actividad,
y peor aún, a la luz de la normativa vigente, los caleños no tenemos un lugar para hacer disposición
final de estos residuos. Los RCD se generan a partir de todas las construcciones nuevas,
remodelaciones, obras de infraestructura, en fin, todo tipo de crecimiento y modificación de ese
tipo, que se produzca en la ciudad.

Esta es una problemática en donde todos tenemos una parte de responsabilidad, desde el municipio
como tal (que debe proveer y dar las pautas, guías y reglamentación más exponer las sanciones)
hasta el dueño de la obra, las constructoras, los contratistas, sin importar que tipo instituciones,
comercio y viviendas sean y que tipo de remodelaciones requieran.

Aquí el problema lo traslada el generador a los contratistas de obra y estos por lo general a un sector
transportador informal (que son quienes terminan deshaciéndose de un material indeseable), que
carece de entrenamiento y de buenas prácticas y con frecuencia en vehículos inapropiados y,
además, mal adecuados. Así es como terminan estos transportadores informales siendo los
responsables de llegar con los RCD hasta los sitios de disposición final, desconociendo una máxima
que contemplan nuestras normas donde “el dueño del residuo es el responsable, hasta su correcto
aprovechamiento o disposición final.”

Ya en países como Holanda, España, Alemania y otros de la Comunidad Europea, los RCD son
aprovechados industrialmente y el concepto de demolición cambió a deconstrucción (logística
inversa). Existe toda una cadena empresarial con operadores de: transporte especializado en
escombros, de puntos limpios/estaciones de transferencia, de plantas de reconversión y
aprovechamiento y con operadores calificados para los sitios de disposición final. Mientras tanto,
aquí la primera opción que tiene la comunidad en general, por la fuerza de los hechos, es que
terminen siendo nuestros ríos como el Cauca y sus riberas, recibiendo todo el impacto negativo.
A lo anterior se suma la falta de una gestión integrada de las entidades involucradas en éstas
funciones (entes de control, Secretaría de Seguridad y Convivencia Ciudadana, entidades de
Servicios públicos, Planeación municipal, Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos
Domiciliarios Municipal, Policía y entidades contratantes de obras). Por eso es que a la postre
terminamos llorando la problemática sobre nuestros ríos y zonas verdes.

La opción que se ha utilizado para disponer los RCD, llevando los escombros para disposición final a
municipios vecinos y específicamente al municipio de Candelaria, en lugares destinados para
recuperación geomorfológica de antiguas explotaciones de arcilla, en su mayoría ilegítimas y sin el
correspondiente título minero y donde el escombro se dispone con un escaso control, no es la más
sana y propicia. Sin embargo, dichas explotaciones mineras, convertidas a “escombreras” han
terminado siendo legalizadas por la autoridad ambiental, completándose un ciclo vicioso.

La ciudad necesita entonces soluciones viables en lo legal, económico, técnico y ambiental. Se hace
imprescindible que el municipio y otras entidades gubernamentales se apropien de la situación,
buscando la integración con los municipios vecinos y otros actores involucrados e interesados en la
transformación de esos RCD. Hay que, con prontitud y seriedad, darle forma al asunto, de tal manera
que se convierta en oportunidades de negocio para empresarios del sector formal y no para los
clandestinos. El recurso de inversión para poder hacer un aprovechamiento de los RCD es cuantioso,
según la información de quienes lo han acometido; por lo tanto, la participación del municipio y la
participación legítima de las empresas privadas en esta solución, se hacen fundamentales.

Es importante mencionar que el producto del aprovechamiento, puede ser utilizado en parques,
senderos, andenes, vías, viviendas de interés social, en escenarios deportivos, etc., pues es probado
que son de excelente calidad. El manejo, mercadeo, venta, uso, etc., generará sin duda, nuevos
espacios y oportunidades de negocio y de trabajo organizado con la gente que en la actualidad
pertenece a la “cadena del escombro”. ACODAL Seccional Occidente, recientemente ha finalizado
el estudio de caracterización de los RCD de la Estación de Transferencia de la Cra. 50, en convenio
con la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos -UAESPM- del municipio de Cali, donde
se demuestra la viabilidad del aprovechamiento de estos residuos que se generan en Cali, para
múltiples procesos industriales y en las mismas obras de construcción.

Ya las conclusiones del congreso desarrollado por la CCI y PROGEA DEL VALLE SAS ESP sobre el
manejo de escombros realizado en Cali en el año 2012 (con el auspicio del DAGMA) habían concluido
con recomendaciones similares. A hoy, seis (6) años después, no ha habido mayor avance, y esto
fue evidenciado en el Seminario de “Actualización en Gestión Integral de RCD” (realizado por
ACODAL Seccional Occidente en octubre del pasado año, con el apoyo de varias entidades públicas
y privadas). Sin embargo, Medellín con cinco (5) puntos y Bogotá con seis (8) de disposición de RCD,
más las estaciones de transferencia, generan grandes progresos en reciclaje y aprovechamiento de
este tipo de materiales en el país. Se sugiere que se revise una solución integral regional. Hoy
vuelven a sonar las integraciones de los 11 municipios, denominado: el 11 G. Sugerimos que un
punto de integración sea este del manejo y transformación de los RCD.

La Asociación Colombiana de Ingenieria Sanitaria y Ambiental, ACODAL SECCIONAL OCCIDENTE,
gremio con 35 años de permanencia en la región, más que una denuncia sobre este tema de los
RCD, hace un llamado al municipio de Cali, sus municipios adyacentes, a las entidades de control y
de servicios públicos pertinentes para que se reúnan y coordinen acciones que pudieran dar lugar a
realizar una convocatoria empresarial, que con la debida reglamentación y cumplimiento de los
Planes de Ordenamiento Territorial (POT), desarrollen una propuesta integral, que pueda darle
salida a la problemática de sus ciudades. También se hace un llamado a la ciudadanía, quien también
es responsable del buen manejo de este tipo de residuos, usando los canales que hasta ahora
existen para su adecuada disposición. Cali hoy es la más afectada, pero los municipios vecinos que
crecen su construcción y transformación, le siguen los pasos. La disposición indiscriminada de los
RCD, se han vuelto igual de recurrentes afectando las Fuentes de abastecimiento de agua,
ocasionando las inundaciones en puntos críticos, los problemas de movilidad y problemas de
inseguridad y de salud pública, entre otros. ACODAL está presta a colaborar en ese empeño.
Santiago de Cali, Febrero 9 del 2018. JUNTA DIRECTIVA DE ACODAL SECCIONAL OCCIDENTE.